Quiero algunos buenos amigos que sean tan familiares como la vida misma; amigos con los que no haya necesidad de ser cortés y que me cuenten todas sus dificultades; amigos capaces de citar a Aristóteles y de contar cuentos subidos de color; amigos que sean espiritualmente ricos y que puedan hablar de obscenidades y de filosofía con el mismo candor; amigos que tengan aficiones y opiniones definidas sobre las cosas, que tengan sus creencias y respeten las mías.

martes, 21 de septiembre de 2010

Mujeres...



Observando las imágenes y conmovida con la dulcísima melodía recordé a Balzac cuando escribió: "Sentir, amar, sufrir y sacrificarse, será siempre el texto de la vida de las mujeres".

domingo, 19 de septiembre de 2010

Lo confieso.


Ayer escuché un comentario que me dejó estupefacta.
- Cuando vengo a la playa, antes de pisar la arena lo primero que hago es lanzar una visual completa, y donde esté la más gorda, ahí me pongo, así no se notan tanto mis defectos...

Hoy estar subido de peso es como estar infectado por la peste que casi exterminó a Europa en el medievo. La ley de la jungla postmoderna exige no traspasar la línea de los cánones establecidos aunque para ello tengas que convertirte en un ser atormentado y en constante ejercicio del sacrificio. Hay que dar la talla, nunca mejor dicho, y renunciar con aplomo a esos pequeños placeres que unos organismos absorven como si tal cosa y otros se empeñan en dejarlos reposar en lugar bien visible para espanto de los demás. No todo aquél que tiene algo de sobrepeso es porque coma en exceso, pero eso importa muy poco, no se cuestiona; se sentencia, se margina y punto pelota.

Yo me pregunto: ¿Por qué se empeña la gente en sentirse casi herida al contemplar a alguien lucir sus michelines?, ¿es peor persona?, ¿es un vicioso del yantar?, o ¿es que aún pende sobre nosotros la espada de Damocles sentenciando este hecho como uno de los temidos Pecados Capitales?.
A propósito de Pecados Capitales, esa idea tan arcaica y obsoleta que aún planea sobre algunas cabezas, ¿recuerdan?: Lujuria, Gula, Avaricia, Pereza, Ira, Envidia y Soberbia. Realmente ¿hay alguien sobre la faz de la Tierra que no los haya conocido en alguna ocasión?. Soy pecadora, lo confieso, y en algunas ocasiones peco por puro placer, con premeditación y alevosía, y aunque de alguno de ellos trato de escapar, y creo que lo consigo por simple sentido común; de otros trato de disfrutar moderadamente sin ningún cargo de conciencia. La lujuria procuro practicarla con regularidad, la pereza cuando puedo permitírmela, la ira puntualmente me ha resuelto algún problema, la gula es totalmente individual !que rico el bacalao al pil pil!. Avaricia, envidia y soberbia no suponen para mí ninguna tentación..
En resumidas cuentas no creo que ninguno de ellos sea radicalmente condición inecuánime para arder en la hoguera, al contrario, pienso que el único pecado posible en relación a los Capitales, consiste en denominar "pecado" a las deliciosas posibilidades que nos brindan el cuerpo y la mente en feliz compañía. !Que no se empeñen hacernos ver que son iguales las ovejas churras que las merinas!.




miércoles, 15 de septiembre de 2010

!Que coñazo de niño!


Cansados de las quejas de los comensales cuando algún padre se veía incapaz de controlar a sus hijos revoltosos, los propietarios del restaurante "Old Salty´s" en Carolina del Norte han decidido poner un cartel a la entrada de su local en el que se especifica claramente que "queda prohibida la entrada a niños revoltosos o molestos que rompan la tranquilidad del local pudiendo ser expulsados junto a sus padres".
Noticia publicada el 15 de Septiembre del 2010.

Muchas veces he sentido vergüenza ajena al presenciar situaciones completamente intolerables protagonizadas por pequeños con el total consentimiento de sus padres. Niños consentidos, sin conciencia de los límites, que dan órdenes a sus padres y chantajean a todo aquel que intenta frenarlos. Pequeños tiranos que no aceptan un no por respuesta y que están totalmente acostumbrados a hacer en cada momento lo que les da la real gana.
Hace unos días en la consulta del pediatra tuve que morderme la lengua y hacer un ejercicio de autocontrol por este motivo. En la sala de espera estábamos tan solo 4 personas, mi hija y yo sentadas en una esquina junto al dispensador de agua, y frente a nosotras, otra mamá con su bebé dormido en el carrito. Mientras esperaba leyendo una de las revistas que estaban sobre la mesa, advertí que entraba otra señora con un crío de unos 4 o 5 años que se sentó justo a la entrada de la salita, se sentó ella, porque el crío se negó en rotundo y comenzó con su particular cruzada de tocar las narices a todos los allí presentes. Caminando sobre los asientos, dando voces que terminaron por despertar de un sobresalto al bebé que dormía, desfilfarrando agua del dispensador que dejaba correr sin ton ni son, varios panfletos de publicidad y alguna que otra revista acabaron entre sus manos más arrugados que pasas, en fin, un incordio de niño. Pasé en cuestión de minutos de la perplejidad a la indignación. Pero ¿tiene el niño la culpa?.

Este mismo verano, otra situación parecida. Un matrimonio con una niña de 7 u 8 años sentados justo detrás de nosotros en el avión. Dos horas y media soportando patadas y movimientos bruscos en el respaldo del asiento. Que si se ponía de pié, tocaba la cabeza de mi hija como para llamar su atención y cuando se giraba, se sentaba rápidamente como que ella no había sido. Luego pataditas al canto con el único propósito de molestar, otras veces colgada literalmente del reposacabezas ejerciendo una presión como si la llevaras a cuestas invadiendo parte de tu reducido espacio, vamos, que se entretuvo todo el viaje fastidiando bajo el total beneplácito de sus papaitos. Llegué a mi destino con las venas del cuello más hinchadas que las de un cantaor de flamenco. Pero ¿tiene la culpa la niña?

Es evidente que si en edades tempranas ya ocurren estas situaciones de total incapacidad de control, con el paso del tiempo la cosa irá "in crescendo". Son los padres los principales responsables en la educación de sus hijos, no se puede responsabilizar a los profesores ante la carencia de valores positivos, virtudes e incluso ante la carencia de capacidades de nuestros hijos. Instruir no es educar, educar es mucho más que eso; y esa es una labor que pienso compete directamente a los padres. Por eso cuando leí esta noticia en la prensa no pude evitar instantáneamente estar de acuerdo con tal ejemplarizante decisión.
Para terminar y por poner una pincelada de humor a todo esto, vean un escrito que la Dirección General de la Policía de Seattle ((Washington) ha dirigido a los padres, con consejos irónicos, para convertir a sus hijos; por ejemplo en futuros delincuentes:

1- Dadle desde pequeño todo lo que quiera: Así llegará a mayor, convencido de que el mundo entero le debe todo.
2- Si dice tonterías, reíd: Así creerá que es muy gracioso.
3- No le deis ninguna formación espiritual: Cuando sea mayor de edad, ya escogerá.
4- No le digáis nunca: Eso está mal. Podría crearse complejos de culpa. Y más tarde, cuando, por ejemplo, sea arrestado por robar un coche, estará convencido de que es la sociedad quien le persigue.
5- Recoged todo lo que tire por los suelos. Así se convencerá de que todos están a su servicio.
6- Dejadle leer todo: Desinfectad su vajilla, pero dejad que su espíritu se recree en cualquier torpeza.
7- Discutid siempre delante de él. Cuando vuestra familia esté destrozada, él no se dará por enterado.
8- Dadle todo el dinero que quiera. Así ni siquiera sospechará que debe trabajar para poder disponer de dinero.
9- Que todos sus deseos estén satisfechos. ¡De otro modo resultará un frustrado!
10- Dadle siempre la razón: Así creerá que los profesores, la gente y la ley le están siempre deseando el mal.

El informe termina diciendo: “Y cuando su hijo sea ya un desastre, proclamad que nunca pudisteis hacer nada por él”.

Ah, y a propósito de este tema, quiero darte las gracias públicamente María Jesús por el comentario que me dejaste en mi anterior post en relación a mi niña.




martes, 14 de septiembre de 2010

Alma Perdida



Decía María Zambrano en "Por qué se escribe" que escribir es defender la soledad en que se está, es una acción que solo brota desde un aislamiento afectivo. El escritor sale de su soledad a comunicar el secreto, el acto de escribir es solo el medio, y lo escrito, el instrumento forjado. Pero caracteriza el instrumento, en que se forja en vista de algo, y ese algo es lo que le presta su nobleza y esplendor.

La semana pasada tocó el cartero a mi puerta y me entregó un pequeño paquete que me hizo rememorar tiempos pasados, aquellos tiempos en los que el cartero siempre era portador de buenas, entrañables y casi siempre agradables noticias. Su figura se ha ido desvirtuando paulativamente porque ahora su bolsa está a rebosar de publicidad, correspondencia bancaria, notificaciones de impuestos, etc,etc,etc... Ya no entrega cartas sustanciales llenas de palabras que se acomodan en el corazón, ya no es portador necesario de ilusiones, ni se le espera con los brazos abiertos, y menos aún, con la impaciencia de antaño.

Julia Zapata Rodrigo es la autora de "Alma perdida", un libro cuya portada es la imagen de cabecera de este post, administradora y creadora de varios blogs que sigo desde el mismo instante en que los descubrí, y además una buena amiga en la distancia. Es una mujer que ha sabido orientar su sensibilidad y enorme potencial en crear poemas cargados de simbolismo y sensualidad, una mujer que lejos de dejarse vencer por imposiciones de salud, ha decidido plasmar en papel todos aquellos textos que salen de su cabeza para crear un libro que está a disposición de todo aquel que quiera en muchos puntos de venta de este país.
Querida Julia quiero agradecerte, esta vez de manera pública, que me hayas dado la oportunidad de leer este libro en primicia, antes de que saliera a la luz; que me hayas pedido una valoración previa y muy generosamente hayas decidido que mi insignificante aportación quede para la eternidad grabada a continuación del prólogo, que por cierto, está escrito por otro admirado poeta y amigo conocido en el mundo de los blogs por el seudónimo de Hargos. Pero sobre todo, quiero agradecerte el haberme conmovido con la sorpresa de tener entre mis manos ese paquete tiernamente envuelto en papel rosa, delicadamente protegido para el viaje. La ansiedad al abrirlo y preveer encontrar tu libro supuso para mí una alegría inmensa, sentí algo tan bonito al descubrir tu dedicatoria manuscrita que levité hasta el séptimo cielo. Valoro tu trabajo y empeño muchísimo y lo sabes.

A todos los que estén enamorados, despechados, a los correspondidos, a los que sufren por un amor imposible, a los que nunca han estado enamorados, a los que viven un amor pasional... A todo aquel que quiera dejarse abrazar por Eros en plenitud, les recomiendo la lectura de "Alma Perdida". Una copa, un cómodo sofá, un saxo de fondo y este libro entre las manos...





sábado, 4 de septiembre de 2010

Echando humo por las orejas...


Estoy que me subo por las paredes. He llegado a un punto en el que la impotencia me está martirizando y temo perder las formas y la compostura en cualquier momento, y lo que es peor, la salud.
Todos sabemos que para vivir en sociedad es imprescindible adoptar unas pautas mínimas de comportamiento que permitan convivir en colectividad, hay que respetar y tener en consideración al resto de los individuos, seguir unas normas de conducta y educación, y ante todo, ser cívico; porque si uno vive rodeado de otras personas y hace lo que le da la real gana perjudicando conscientemente al resto, automáticamente comienzan los conflictos.
Para entrar en situación les diré que a escasos 10 metros de mi casa se ubica un local de copas, esquina con esquina, únicamente separados por la distancia que ocupa el carril de entrada a la calle y las dos aceras, vamos, que tiro una piedra y entra hasta la barra. Este local dispone de terrazas y dos enormes portalones por los que entran y salen los clientes a placer, banda de pop en vivo cada noche de 9 a 12,( que siempre empiezan a tocar a las 9 pero nunca acaban a las 12). Cuando acaba la banda, automáticamente conectan los 10 plasmas enormes para seguir animando a los turistas con los últimos videoclips musicales hasta las 4 de la madrugada. Un local muy chic, muy bien montado y que mueve a muchísima gente pero que nos trae por el camino de la amargura. No cumple la normativa establecida en relación con la contaminación acústica (eso por decirlo finamente), el local no está insonorizado y para más inri, no solo emiten decibelios para levantarte del suelo, sino que encima, abren de par en par los portalones para que el sonido se difunda en el espacio libremente, entre en mi casa, en la del vecino y en los apartamentos de enfrente... Tampoco respetan la licencia que tienen expedida por el ayuntamiento en la que queda fijada la hora del cierre a las 2 de la madrugada, y por si todo esto fuera poco, la policía que tenemos que llamarla una noche sí y otra también para que ponga un poco de orden a semejante desmadre tampoco hace su trabajo como debiera ya que a pesar de nuestras quejas, denuncias en el ayuntamiento, en la comisaría, incluso hemos ido amistosamente a pedir que moderen por favor el volumen de la música.... aquí parece que todos corren un tupido velo y nos da la sensación de que nos toman por el pito de un sereno.
No recuerdo el tiempo que hace que duermo la noche entera de un tirón, es una situación insufrible.
Estoy convencida de que el amiguismo , el caciquismo y a algún que otro corrupto que está muy bien situado en el ayuntamiento, no les interesa que este local se cierre y está poniendo todos los medios para que las denuncias se queden durmiendo en los archivos, haciendo caso omiso a los pocos vecinos que pataleamos, porque somos muy pocos los colindantes ya que el resto de parcelas las ocupan Hoteles, apartamentos, restaurantes y locales de ocio en general, a los que nos les molesta para nada porque son personas que están de vacaciones pasando unos días y luego regresan a la calma de su hogar.
¿Saben lo que han llegado a decirnos? Que si queremos dormir, que nos bajemos a la playa.
!Serán sinverguenzas! ¿Es o no es para meterles un pepinazo?


miércoles, 1 de septiembre de 2010

Mi cápsula del tiempo.


Saliendo del muelle deportivo


La idea de la cápsula del tiempo es tan antigua como los primeros asentamientos humanos en Mesopotamia, siempre me pareció algo excitante y maravilloso eso de encontrar un recipiente construido con el fin de alojar mensajes y objetos del presente para ser encontrados por generaciones futuras.
Me parece fantástico el supuesto de que un descendiente mío, tal vez tataraniet@, tuviera la oportunidad de tener entre sus manos mi tesoro personal, algo hecho a medida, que le hiciera descubrirme y conocerme, que le acercara íntimamente a mí, aún después de haber desaparecido completamente mi estela.
Perdido en un desván, olvidado en un almacén o enterrado en el jardín, el tesoro no tendría más valor que el sentimental. Ni oro, ni plata, ni monedas... Un sencillo cofre de madera con las dimensiones justas para que cupieran varios aromas, unos pocos sabores y algún objeto personal. Todo ello con su leyenda propia.
- Una turquesa. Porque asocio su precioso color azul verdoso con el refrescante y amado océano.
- Un pequeño coral. Porque pertenece a un ecosistema tan frágil como hermoso y para recordar que sus arrecifes ofrecen protección y alimentos a innumerables organismos marinos.
- Una perla cultivada. Porque indica inocencia y pureza. Es la única gema que se forma en un ser vivo. Para recordar cultivar las virtudes.
- Una piedra de cuarzo. Porque es portador de una fuerza energética inigualable.
- Un puñado de sal marina. Porque es la chispa de la vida, posee la mayor concentración de minerales naturales, sus virtudes para conservar alimentos son incuestionables y hace tolerar en el paladar, lo intolerable. Para recordar no perder nunca la alegría.
- Una brújula. Para nunca perder de vista nuestro Norte.
- Mi preciada lupa. Me la regaló mi padre después de comprarla a bordo del buque Volcán de Tamasite. Ha estado muchas horas entre mis manos leyendo cartas náuticas y trazando rumbos. Para recordar que quién busca, siempre encuentra.
- Una saquito de mis especias indispensables. Una ramita de canela y otra de vainilla, unas hebras de azafrán y unos granos de pimienta, una pizca de nuez moscada y otro tanto de curry. Porque transforman nuestras recetas y platos más queridos con mil sabores deliciosos. Para recordar que con lo justo y preciso se transforma lo mediocre en sublime.
- Unas semillas de palmera. Para recordar nuestro origen y crear nuestro oasis personal.
- Mi título de Patrón. Porque es el único que me ha brindado momentos realmente mágicos. Para recordar que nunca hay que desistir de querer alcanzar los sueños.
- Una foto mía y un mensaje privado que no pienso a desvelar.

Bueno, me pensaré seriamente si llevarlo a cabo, tal vez resulte decepcionante, ¿o no? jajaja.



sábado, 21 de agosto de 2010

Una leyenda viva.


Cuando me contaron esta historia, la verdad, pensé que me estaban tomando el pelo, o como mínimo, la estaban adornando con un halo de fantasía debido a que mi interlocutor, viejo lobo de mar, quería impresionarme con una de esas fantásticas fábulas que, a ciencia cierta, sabía que despertaban poderosamente mi interés.
- Es tan real como que ahora estoy aquí sentado frente a tí.
Al llegar a casa me faltó tiempo para sentarme frente al ordenador, aunque incrédula, quería comprobar la veracidad de lo que me había contado, de ser cierto, me convertía automáticamente en contemporánea de una leyenda viva, en conocedora a tiempo real de alguien único en el mundo.



Todos ustedes sabrán la labor que desempeñan los prácticos de puerto, en esencia son capitanes de la marina mercante que asesoran a los capitanes de los buques en las maniobras de entrada y la salida de los puertos y otros lugares que debido a las necesidades en la seguridad se hacen necesarios. Esta necesidad se justifica porque por muy detallados que sean los portulanos y derroteros, nunca podrán expresar los detalles que en un momento determinado pueden llegar a ser de importancia capital, además de las variaciones y eventualidades que pueden surgir en la costa y en las condiciones particulares de cada puerto. La palabra "práctico" proviene del holandés "peilen" que significa medir y "loot" cuyo significado es escandallo, que hacen referencia al navegar por lugares difíciles con la sonda siempre a mano, con el objeto de tener constancia permanente de la profundidad del agua bajo la quilla del barco. Exceptuando a España que usa la voz "práctico", el resto de naciones usa la conocida expresión "piloto" en sus diferentes modalidades idiomáticas. De sobra es sabido que el práctico se acerca al buque desde su boat pilot y estando ambos barcos en movimiento accede al mayor a través de una escala bastante inestable, un riesgo que se incrementa con los posibles golpes de mar y las desavenencias climatológicas del momento.



Pues bien, al Noreste de Brasil se encuentra el puerto de Aracaju, capital del Estado de Sergipe, y allí se desarrolla la historia de José Martins Riveiro Nunes, "Ze piexe" (José pez),como todos lo conocen y que según tengo entendido, al menos hasta hace tres años, seguía prestando sus servicios como práctico de ese puerto.
Lo verdaderamente llamativo, sorprendente, prodigioso, extraordinario, completamente singular, me quedo sin calificativos al respecto, diría yo hasta que completamente surrealista; es en las particulares condiciones que ha ejercido durante tantos años su profesión.
Por radio se entera de la llegada de un nuevo barco a Aracaju y se pone de acuerdo con el capitán de la nave en esperarlo a tal o cual hora a la altura de una boya, que la marina brasileña mantiene 8 millas mar adentro (unos 12 kilómetros ), frente a la playa de Atalaia. Y hacia allí es que se lanza nadando con la tranquilidad que proporciona la rutina, este increíble hombre casi octogenario. Cuando por fin alcanza el meeting point, trepa al artefacto flotante, se aferra a él y espera zarandeado por el oleaje que el mercante que solicitó sus servicios aparezca por el horizonte. Claro que, en ocasiones, llega con retraso... y entonces la cosa se pone fea; al menos, se pondría fea para cualquier mortal en su sano juicio. Porque para Zé Peixe, en esos casos, la cosa sólo se pone incómoda. "He llegado a pasar noches enteras sentado en la boya", dice con naturalidad, "pero atado a un cabo", añade, como quitando importancia a la hazaña.


Cuando sube a bordo de un buque, en medio de cascos de protección, radioteléfonos y sistemas y navegación computarizados, Zé Peixe asemeja un cangrejo en una central nuclear. Lo primero que hacen los marineros es mirarle a los pies, para comprobar la veracidad de la leyenda: él siempre va descalzo. Pero el momento cumbre, el espectáculo que esperan con ansiedad las tripulaciones de todos los navíos que zarpan del puerto de Aracaju tiene lugar en alta mar, fuera ya de los escollos y corrientes de la bocana. Zé Peixe se encarama a la estructura de hierro a estribor del puente de mando, a unos 15 metros del agua, y salta. Salta como un pez volador, con los brazos extendidos hacia atrás -para mantener el equilibrio y alejarme lo más posible del casco, al más puro estilo de los clavidistas de Acapulco. En el océano, más que nadar, se abre paso furiosamente a través de las olas, se orienta casi a ciegas; pocas veces mira hacia delante, hacia la costa. Porque no tiene tiempo. " Tengo que nadar sin parar ni un instante, de lo contrario jamás llegaría a tierra". Cuando le arrastra una mala corriente, tiene ante sí un maratón de 12 a 14 kilómetros.
Zé Peixe sigue viviendo en la casa, encalada de blanco, donde nació, apenas una cabañita de pescadores construida hace 150 años. Sobre una pared desconchada ha fijado con chincheta fotos de antiguos veleros como los que atracaban en su Aracaju del alma cuando era pequeño. Los únicos muebles que posee, tres alacenas, también están llenos de recuerdos: recortes de prensa donde se mencionan sus hazañas y cartas de admiradores. Su primera medalla por un salvamento la obtuvo en 1963. En aquella ocasión, un petrolero se incendió en el puerto de Aracaju y su tripulación había saltado por la borda. Ante el peligro de que se produjera una explosión frente a la ciudad, Zé Peixe escaló a bordo y condujo la antorcha flotante hacia mar abierto. A 18 kilómetros de la costa abandonó el buque a las olas, hizo su famoso salto estilo Acapulco y comenzó a nadar de regreso. Tocó tierra 5 horas más tarde.



Yo he flipado en colorines, nunca hubiese podido imaginar que algo así pudiera ser cierto, pero lo es, imagino la cara de esa tripulación presenciando semejante escena.
Crealo o No... en el Noreste de Brasil, José Martins Ribeiro se ha convertido en una figura de culto: le invitan a programas de radio y televisión, los ricachones bautizan yates con su nombre, los almirantes de la armada le dan tratamiento de "excelencia"...
Es una leyenda viva con nombre y apellido, un hombre excepcional con un mérito superlativo en el trabajo y del que bien podían aprender, por ejemplo, algunos controladores aéreos en nuestro país que se ponen en masa de baja alegando stress laboral, jajajajaja.

Conózcanlo, aunque el reportaje está en su idioma natal se entiende bastante bien:



lunes, 16 de agosto de 2010

En el seno de la corriente.



Los alisios son vientos regulares y moderados que soplan sobre casi la mitad del globo, son cálidos y secos en origen pero los que atraviesan las extensiones oceánicas se cargan de humedad y se refrescan. Para la climatología de las islas son fundamentales ya que Canarias se ubica en las proximidades del Trópico de Cáncer y a menos de 100 Km de distancia del continente africano por lo que si dejara de protegernos, el archipiélago quedaría completamente expuesto a las influencias del desierto cercano. Gracias a que estas islas se hayan en el seno de la corriente de los vientos alisios disfrutamos durante todo el año de una temperatura primaveral, sin cambios pronunciados al pasar de una estación a otra y manteniendo una media de 24º, salvo excepciones...
La semana pasada el alisio dejó de soplar durante varios días y nos moríamos de calor, de fatiga, con una sensasión intermitente de desvanecimiento y sopor que resultaba agobiante. No sé cuántos litros de agua consumimos en esos días pero fueron muchos, agua para beber, para ducharse cada 4-5 horas, para refrescar los suelos, para hacer cubitos de hielo...
El aire caliente y el astro rey brillando con todo su esplendor hacían echar humo a los termómetros de la calle, 40º a la sombra, una temperatura insufrible a la que no estamos habituados por aquí, al contrario que en algunas provincias de Andalucia, donde cada verano se repiten. Vivir junto al mar para mí es una suerte que se convierte en auténtico privilegio en éstos y otros muchos momentos, recibir la escasa brisa en la cara mientras te sientas en la orilla y dejas que el devenir de las olas te humedezca por completo es como sentir que te vuelve el alma al cuerpo, es como firmar una tregua con el enemigo, es como beber agua fresca de un arrollo cuando estás sediento...
Mientras camino por la arena con este implacable calor me pregunto si los dromedarios que están ahí delante echados se sentirán como yo, o si por el contrario, se estarán riendo para sus adentros de nosotros, débiles humanos que estamos casi derritiéndonos mientras ellos, inmutables y con la mayor placidez del mundo ven pasar las horas como el que está tumbado bajo una palmera datilera en el más frondoso de los oasis.
Ya han vuelto los alisios, fieles compañeros a soplar, despertándonos suavemente de esa incómoda somnolencia.



lunes, 2 de agosto de 2010

Para muestra, un botón.


Betanzos... un pueblo con encanto.


Después de algo más de dos horas de vuelo empiezo a divisar la silueta norte de la isla de Lanzarote, comienzo impaciente con la vista reconociendo desde lo alto la Graciosa, los Roques, el aeropuerto de Guacimeta con la pista completamente paralela al mar; cruzamos el estrecho de la Bocaina rumbo directo a Fuerteventura. Bordeando el litoral noreste de la isla mis pupilas se pasean impacientes por la gran extensión de arena del Parque Natural, brota una sonrisa y pienso: mi casa está ahí abajo. Siento confort y me identifico en perfecta armonía con el paisaje. Vuelvo satisfecha de mis vacaciones.
Vacaciones que han transcurrido según mis expectativas previas.
He conseguido acabar el tramo del camino de Santiago que me había propuesto con sacrificio incluido, porque andar bajo un sol de justicia y con 37º de temperatura ambiente, las manos hinchadas y la sensasión de que en cualquier momento me iba a desmayar, no hizo más que incrementar el gozo que sentí al pisar la Plaza del Obradoiro y sentarme en el suelo ante la Catedral. Un éxtasis equiparable a muy pocos.
He podido estar presente una vez más en la "Feira Medieval" que se celebra cada año el segundo fin de semana de Julio en Betanzos. Artesanos, espectáculos de cetrería, torneos a caballo, buena comida y mejor bebida... He visitado el monasterio de Caaveiro inmerso en Las Fragas del Eume un enclave paradisiaco como tantos otros que hay en Galicia. He descubierto nuevos Pazos, como el de Vilamarín en la provincia de Ourense, que me pareció majestuoso y en perfecto estado de conservación. He conocido personalmente a María Jesús y a Hargos. Con la primera compartimos mesa y mantel en su jardín bajo la sombra refrescante de uno de sus aboles. Muchísimas gracias querida amiga por agasajarnos con tanta hospitalidad y atención, me siento en deuda contigo. Con el segundo compartimos café en un lugar precioso, en el bajo del Pazo de Lanzós y justo frente a la iglesia de Santiago en Betanzos. Un rato de conversación fue suficiente para descubrirnos un poco más. Me queda un grato recuerdo de ambos encuentros. En fin, que una vez más Galicia ha colmado con creces mi temporada estival, porque esa tierra singular engloba olores a humedad, a mar, sabores a cocidos, pescados y mariscos, a quesos y a vinos... Galicia es historia, mitos, leyendas, cuentos, tradiciones. Galicia es mucho más que un sentimiento. Quiero desde aquí dar las gracias muy especialmente a nuestros dos grandísimos amigos-hermanos, Alicia y Manolo, por habernos acompañado una vez más y durante tantísimos años en nuestra estancia en esa Terra Meiga, porque sin vosotros nada habría sido igual. Os queremos. Han sido unas vacaciones estupendas y para muestra, un botón:


En el Monte do Gozo


Plaza del Obradoiro


Arqueros en la Feira Medieval


Torneos varios en la Medieval


Fotografía tomada en Las Fragas del Eume


Desde el interior del monasterio de Caaveiro


Perspectiva del Pazo de Villamarín.



Algunas fotos curiosas







miércoles, 23 de junio de 2010

ESE PRECIADO TESORO.






Dicen los hombres sabios que el tiempo es la materia más escasa en el Universo. Y en verdad, en la medida que asumimos ciertas responsabilidades y compromisos, nos vamos

percatando que el tiempo se nos escurre de las manos, que queremos hacer montones de cosas y nos falta tiempo, que todo va pasando muy rápido, máxime cuando estás a las puertas de irte de vacaciones y te llueven las tareas que tienes que dejar zanjadas antes de echar el cerrojo por un tiempo relativamente corto. ¿Dije corto? olvídenlo, un mes da para mucho o para muy poco, todo depende de cómo administres el tiempo. Tener pulida la habilidad de manejar este cristal mágico que es el tiempo es algo que proporciona grandes ventajas sobre los demás.
Muchas veces me viene a la cabeza la imagen de uno de mis personajes preferidos de aquel clásico maravilloso de Lewis Carrol que todos recordarán, la imagen del Conejo Blanco, que llevaba un reloj al que consultaba continuamente, siempre tenía prisa, es el representante de un tiempo veloz y desatinado ¿qué hora es? me voy, me voy, me voy...
Afortunadamente, nada permanece estático, todo se mueve, el mundo gira, el tiempo pasa; mientras unos caminan otros descansan, cuando unos ríen y otros lloran, hay quien no llega y quien se pasa siete pueblos, en este instante muchos están naciendo y otros tantos muriendo.
En conclusión, voy a disfrutar de mis vacaciones desde el minuto cero, el próximo año es demasiado tiempo, pueden surgir demasiados quizás, pensándolo objetivamente, una termina por remontar el sentido: Los conejos blancos que llevan reloj en el chaleco son, en realidad, conejos blancos que llevan reloj en el chaleco. Nada más, solo nosotros decidimos cómo emplear nuestro preciado tiempo.
Volveremos a comunicarnos en el mes de agosto, a excepción de Hargos y María Jesús, que probablemente conoceré personalmente este verano. !Que ilusión!.