Quiero algunos buenos amigos que sean tan familiares como la vida misma; amigos con los que no haya necesidad de ser cortés y que me cuenten todas sus dificultades; amigos capaces de citar a Aristóteles y de contar cuentos subidos de color; amigos que sean espiritualmente ricos y que puedan hablar de obscenidades y de filosofía con el mismo candor; amigos que tengan aficiones y opiniones definidas sobre las cosas, que tengan sus creencias y respeten las mías.

miércoles, 1 de junio de 2011

De la mar, el mero; y de la Tierra, el cordero.


La sabiduría popular hace referencia con este refrán a lo más exquisito de cada lugar. Dicen que de la mar, es el mero; y de la Tierra, el cordero. Yo discrepo rotundamente con esta afirmación y voy a intentar argumentar por qué estoy convencida de que de la mar, el "number one" es el alga; y de la Tierra, el bambú.

De la relación del hombre con su entorno se originan los afectos y la cultura.

El uso alimentario de las algas en la cuenca mediterránea está documentado desde el año 600 a de C. En Oriente, especialmente en Japón, su inclusión en la alimentación humana data desde la friolera de 10.000 años atrás. ¿Casualidad? ¿Cuestión de paladares? ¿Costumbres culinarias?... o simplemente ¿ingerían algas porque era lo que tenían más a mano, obteniéndolas sin ningún esfuerzo cuando el mar las arrojaba a la orilla como el maná caído del cielo?. Seguro que tiene truco, no puede ser tan simple. Veamos:
¿Qué planta comestible sigue su ciclo sin necesidad de siembras, trasplantes, abonos o tratamientos contra las plagas? seguro que hay alguna, pero y ¿si a esto añadimos que está excenta de riego? entonces las posibilidades se reducen drásticamente. Si además, es capaz de producir su propio alimento sin necesidad de tierra y encima nos aporta una lista tan extensa y espectacular de beneficios que sería casi interminable de reproducir en este pequeño post, lo tenemos blanco y en botella. Solo hay una, el alga.

En cuanto al bambú, tengo que decir que me inclino ante su gran poderío. En la ancestral filosofía oriental simboliza la virtud, la fidelidad y la constancia. Tener espíritu de bambú implica saber adaptarse a las circunstancias, doblarse con el viento y cuando se agacha por el peso de la nieve, esperar pacientemente a que ésta se derrita para levantarse de nuevo. En definitiva, no ser rígido, sino tan flexible como requieran los acontecimientos. Es fascinante todo lo que rodea a esta atípica, antiquísima, rústica y extraordinariamente útil planta.
El árbol de bambú es el que crece más rápido en todo el planeta, a pesar de que en sus primeros 7 años el crecimiento es invertido, es decir, expande sus raíces profundamente para luego poder emerger de la tierra y ascender a una velocidad de vértigo que en algunos casos supera los 32 metros por mes. Cuando imagino algo así, irremediablemente pienso en los dibujos animados, ¿cómo puede una planta crecer casi cinco centímetros por hora?. Sus cualidades son extraordinarias y sus propiedades y versatilidad, realmente espectaculares.

Es la única alternativa a la madera 100% sostenible porque su cultivo ayuda a defender la biodiversidad y su proceso de industrialización es ecológico. Cuando le comenté al arquitecto que quería incluir el mayor número posible de materiales ecológicos en la edificación de mi nueva casa lo primero que me sugirió fue el bambú, y como mis conocimientos sobre este portento de la naturaleza eran bastante limitados me dediqué a averiguar las aplicaciones de esta materia prima. Sorprende descubrir las cualidades de ese respetuoso acero vegetal. Lo mismo sirve para un roto que un descosido, y lo más importante, si queremos entregar nuestro planeta en las mejores condiciones a las generaciones futuras, debemos controlar dentro de nuestras posibilidades, el aumento de energías no renovables, evitando desperdicios inútiles y empezando por cambiar nuestro modelo de desarrollo con nuevas actitudes y mejores estilos de vida.

¿Os he convencido?

Este post está inspirado en la fotografía que lo encabeza y participa en el concurso de Paradela.




27 comentarios:

Larisa dijo...

El mero hecho de que en el título del post haya un punto y coma denota que el nivel cultural de la autora está por encima del de Bisbal, Alejandro Sanz y varios ministros de Zapatero juntos. Además, la frase que encabeza el blog es sabia, con lo cual ya me tiene medio ganada. Y, una vez en harina, pregunta: ¿el bambú es lo que le echan los chinos al pollo con almendras? Si la respuesta es sí, el bambú está malo. Las algas también están malas. No obstante, los argumentos de la autora se sostienen. Y se nota que se ha documentado para escribir. Eso está mu-bien.

(Bien pal concurso, bien).

mariajesusparadela dijo...

Y además, el bambú es precioso. Yo lo tengo blanco y negro. Y se pueden hacer con él desde mueblas a instrumentos musicales, amén de ser los "espárragos" predilectos de Cuco y Chispa.
Ojalá cunda el ejemplo de usar cada vez más materiales ecológicos y conseguir una economía sostenible, sin desperdicios nocivos.

Encarni dijo...

Me parece un bonito mensaje el de la perseverancia, y un bonito tema para participar en el concurso. Creo que ya has plantado tu semillita :)

Un abrazo y suerte.

MariluzGH dijo...

Pero qué interesante relato, que maravilla... sí que conocía algunas de sus propiedades pero no con tanta amplitud ¡gracias!

Es un placer participar en el mismo concurso de mariajesús, estoy aprendiendo un montón y conociendo personas interesantísimas :)

un abrazo

Kassiopea. dijo...

Me has convencido a medias: lo del bambú, vale. Mis conocimientos sobre esa planta se limitaban a que es lo que comen los pandas. Y ahora sabiendo que sirve para tantas cosas lo veo una muy buena alternativa en muchos aspectos.

Pero que yo coma algas no lo vas a conseguir. Es que me dan asquito, no lo puedo evitar...

Anna Jorba Ricart dijo...

Acudo a leerte como participanrte del concurso...
Un texto instructivo e interesante, con un mensaje ecologico para tener en cuenta.
Recibe mis saludos.

Anusky66 dijo...

que instructiva entrada ,me ha gustado aprender algo mas sobre el bambú .

Suerte en el concurso
Unbesazo

Pilar dijo...

Totalmente convencida, sin duda.

Que casa más preciosa va a ser.

andré de ártabro dijo...

¡Vale, yo que confío poco en el desarrollo sostenido; que siempre tuve una cierta desconfianza entre la relación posible del nombre(desarrollo) y el adgetivo (sostenible). Tantas hors de charlas y conferencias, y ahora vienes tú con tu alga y tu bambú y convierte en sostenible el desarllo;no abstante(por lo de la cultura pongo yo también el punto y coma , porque si no lo pongo con lo mal que canto, estoy perdido.
Desde luego la fatiga a la flexión de banbú es envidiable y su límite de elasticidad , dista mucho del de la arcilla que con alga y banbú pdría establecer la trilogía del d"sostenible".Barro, alga y bambú.
¡COmo se te va a echar de menos , aun así disfruta tus vacaciones.!

Hermosa tu entrada.
Un beso

felicitat dijo...

He aprendido hoy mucho sobre el alga! Me encanta este post. Muy bien documentado. Saludos.

Alma dijo...

Pues "fitifiti" que diría mi tía, que se siente la mar de británica, me has convencido a medias, con el bambú sí, con el bambú copletamente, pero lo del alga...me va a costar más :D

Ahora en serio, Fayna, primero muchas gracias por tu presencia en la cueva y después muchas gracias por todo lo que yo he aprendido aquí. Lo mejor del concurso está siendo conocer tantos magníficos rincones. Un besito

Jose Vte. dijo...

Hola, un tema diferente y muy instructivo el que participa en el concurso de Paradela. A mi también me has convencido en lo del bambú, quizás algo menos en lo que respecta a las algas, pero bien es verdad que dicen que es el alimento del futuro (¿hay futuro?). Habrá que ir acostumbrándose.
Una entrada muy interesante y muy bien explicada

Me ha gustado mucho conocerte. Yo también participo en el concurso.

Un saludo y mucha suerte

METAMORFOSIS dijo...

Respecto al primer tema, al de los alimentos yo siempre me he preguntado que comían antes del "descubrimiento de América" que aún no se conocían las patatas, los tomates y mil cosas mas...
Y respecto al segundo tema, al bambú y el vídeo del msmo, me ha sorprendido sobremanera, porque no sabía eso, del periodo de su crecimiento. La verdad que yo me desespero bastante antes si no consigo los resultados....por dios no me digas que tengo que esperar 7años más para ver la luz al final del tunel!!!!
Un beso enorme desde http://elclubdelaslocaspositivas.blogspot.com/

julian dijo...

Hola soy nuevo por aqui, pero no he podido resisitirme al leer eso de la mar el mero y de la tierra el cordero, dándole posteriormente un giro de 180 grados, que de los vegetales venimos, y de los vegetales sobrevivimos en fin, muy interesante, instructivo, y esclarecedor, que tengas suerte en el concurso.

saludos

MAMÉ VALDÉS dijo...

No hay día que no aprenda algo en nuestra blogosfera, y con la sorpresa que es una colaboración en el concurso de Paradela, muy original e instructiva esta entrada, un saludo a todos.

nocheinfinita dijo...

Interesante entrada, con muchos datos que desconocía. El video muy bueno también, las prisas, la poca paciencia...

Un saludo

noche

sabores compartidos dijo...

Hola Fayna, sobre las algas ya tenia conocimientos de sus propiedades, incluso las he tomado, sobre el bambú tenia menos pero gracias a tu comentario he aprendido un poco más. Energias renovables,Sí, nos cargamos el planeta poco a poco. Tambien como en otros paises se pueden hacer talas controladas y volver a pplantar la tierra para ir renovando lo que usamos.
un beso

Maripaz Brugos dijo...

Hola, vengo para ver tu colaboración para el concurso de Paradela.
Uff, me voy encantada...menuda lección!!
Lo que cuentas del bambú, me ha gustado mucho, incluso es práctico para la vida diaria.
Un placer haber conocido tu rincón, prometo volver aunque no haya concursos.

MEN dijo...

Siempre hay que acostarse habiendo aprendido una cosa más, pues hoy he aprendido muchas. Muy interesante todo lo que nos cuentas, pero no pienso elegir me gustan las dos. Si hay que comer algas se comen…yo como de todo menos insectos que eso me da mucho asco. Y el bambú me ha sorprendido tanto que igual adopto uno je je. Suerte en el concurso guapa. Un bessito

Javier dijo...

Me apunto a las algas y al bambú.
Las algas nunca las he probado.
En mi casa, la de mi niñez, la única que considero mía, había bambús plantados, y con ellos hacíamos cañas de pesca.
Estaba al lado de una higuera, uno nos daba higos riquísimos, otra nos daba la posibilidad de ricas truchas.

Saludos.

Ibso dijo...

Yo estoy convencido que debemos cambiar nuestros hábitos en la relación que mantenemos con el entorno. Las algas y el bambú pueden ser una alternativa más ecológica para la alimentación de nuestra especie, pero sin olvidar el problema más acuciante y que ninguna alternativa alimenticia podrá paliar: la superpoblación.
Esta es una participación muy buena para el concurso de Paradela, te deseo mucha suerte y, ¡a disfrutar!.
Un saludo.
Ibso.

ana dijo...

has convencido, te deseo lo mejor y mucha suerte en el concurso.

un besito.

Reyes dijo...

hola Fayna , gracias por el comentario en mi blog y gracias también por este excelente documento, he aprendido mucho , fíjate q yo, con hambre, creo que me gustarían las algas e incluso el bambú.
Eso sí, con un poco de mayonesa.
jeje.
Besitos desde Sevilla.

(así que canariona eh?? mi hija es chicharrera !!! )

Ricardo Miñana dijo...

Siempre es un grato placer pasar a leerte.
que tengas un feliz fin de semana.
un abrazo.

tarja-tallulah dijo...

Muy interesante el articulo, he aprendido muchas cosas. Gracias por conpartir. Un beso.

espronceda- nictemero dijo...

Fayna: Siempre me sorprendes con tu conocimiento de la naturaleza y su aplicación a la vida corriente.
Yo me quedo, despues de lo que cuentas, con el bambú, sobre todo por sus caracteristicas de adaptacion, que es muy necesaria en la vida .

Un abrazo

Myriam dijo...

¡Qué tu vida tenga la firmeza y la plasticidad del bambú, que soporta todas las tormentas sin quebrarse!