Quiero algunos buenos amigos que sean tan familiares como la vida misma; amigos con los que no haya necesidad de ser cortés y que me cuenten todas sus dificultades; amigos capaces de citar a Aristóteles y de contar cuentos subidos de color; amigos que sean espiritualmente ricos y que puedan hablar de obscenidades y de filosofía con el mismo candor; amigos que tengan aficiones y opiniones definidas sobre las cosas, que tengan sus creencias y respeten las mías.

martes, 18 de mayo de 2010

Como decía la canción...


Era un grupo multiracial de lo más peculiar, sesenta escolares, repartidos entre treinta y seis nacionalidades diferentes, con edades comprendidas entre 11 y 12 años, todos ellos eufóricos y rebosantes de ilusión. Un viaje de fin de curso que marca el cierre de la etapa infantil para dar paso a esa otra que cambia al individuo con respecto a lo que hasta entonces era su niñez, despidiéndose de la enseñanza primaria para comenzar la secundaria, diciendo adiós a la escuela para integrarse en el instituto, abrazando una proyección de sí mismos ante el porvenir.
Un torbellino de imágenes se agolparon en mi mente, como decía la canción de Julio Iglesias "De niña a mujer" fui consciente en ese preciso instante de que mi niña había puesto un pié en la preadolescencia y a partir de ahora se abría ante ella un hermoso abanico de posibilidades.
Querida Iris, nunca olvides mantener el timón a la vía, aún cuando el viento no sople a favor porque en la nueva etapa que ahora comienzas, la vida aún es como una carta náutica nueva y crujiente, con todos los datos a la navegación actualizados, tersa superficie blanca aún no marcada por el lápiz y la goma de borrar. Lo otro, el dolor, la traición, los reproches, las noches interminables despierta sobre espalda silenciosa; serán como piedras sumergidas, bajos asesinos que acecharán su momento ineludible, sin que ninguna carta informe en recuadro aparte de la eventualidad de su presencia. Será el momento de demostrar y poner en práctica lo aprendido e inculcado para salir victoriosa. Sé que lo conseguirás.
















11 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Podrá y sabrá. Y si así no fuese sabrá a donde acudir.

El dinosaurio dijo...

Sí se rodea de gente tan especial como tú seguro que sí lo conseguirá... Besos guapa.

HARGOS dijo...

recuerdo perfectamente ese momento, en el que descubres que lo de ser niña ,va quedando atras, aun que he de reconocer que a mi me cuesta dejar de ser un niño.
dentro de poco andaras por estos lares, asi que recuerda lo que me debes,jajajajajajajajaja, un besito preciosa

Amanda dijo...

una preciosidad Fayna, conseguirá lo de deseas para ella por que tiene una base importante:TÚ.

Kassiopea. dijo...

Tiene un buen ejemplo, así que sin duda sabrá salir airosa de las situaciones que le vaya planteando la vida. Como pasa el tiempo verdad?

Besos Fayna.

Corazón y Pluma dijo...

Antes de nada... ¡¡¡Es que se me escapa por la boca sin que pueda hacer nada!!! ¡¡¡DIVINA, PRECIOSA, DULCE!!! Y tiene un aire tan parecido a su madre... Que no podía ser más que Iris... Hee tenido la sensación incluso de que la conocía, de tantas veces que, así, de paso, me has hablado de ella por el MSN (que si quiere chatear ella, que si quiere que nos vayamos a la playa, que si quiere tal, que si quiere cual...) Y, al verla, con esa carita tan linda, con esos ojos tan brillantes que van diciendo "¡Eh, tú! ¡Mírame, que voy camino de ser una mujer tan hermosa como mi madre! ¡Aprovecha ahora, porque luego no me las vas a poder colar, que de tonta no tengo un pelo! ¡Que tengo una madre que no se la salta un torero! ¡Y me ha enseñado hasta latín!"

Pero noto cierta nostalgia en tus palabras, junto a una natural alegría: tu niñita linda se va haciendo una mujercita... Y es hermoso verla crecer, tan feliz y tan madura, ¡a sus años! Pero, al mismo tiempo, se van acabando esos momentos tiernos en los que tú eras el timones de su barco... Y no soy madre... Pero me imagino que tiene que ser duro saber que una debe dejar volar al último pichón que queda en el nido y que ya ha empezado a abrir las alas y a batirlas, y que te mira con ojos tiernos y te dice "Mamá, ha llegado la hora de que aprenda a volar yo solita, ¿verdad?" Ella lo sabe, y tú también, porque así es la ley de la naturaleza, así es la vida... ¡Qué contradicción! Felicidad y orgullo y, a la vez, tristeza y nostalgia... Y un pelín de miedo porque ya no vas a ser su timonel: has de cederle el puesto, porque realmente es suyo y tú sólo lo has ocupado temporalmente...

Pero, mi queridísima Fayna, siéntete orgullosa por esa preciosa hija que tienes... Porque fíjate que desde aquí, a mil y pico km., se siente su madurez y su sensatez, y no vas a perder una niña, vas a ganar una mujer amiga, una compañera única, y una hija que, tenga la edad que tenga, te va a seguir queriendo con ese inmenso amor que transmite el brillo de sus ojos y la hermosa sonrisa de su boca...

¡¡¡ENHORABUENA, FAYNA!!! Por haber sabido ser una buena madre, una buena amiga y una buena compañera para esa hija que vas camino de ser mujer...

Un beso y una flor, mi reina mora...

HARGOS dijo...

primero preciosaaaaa, en lo de guapito de cara , tienes toda la razon,jajajajja, en segundo lugar no hay problema, dime donde y cuando, quien dijo miedo,jajajajaj, un besazo

Alma Mateos Taborda dijo...

Con una niña tan preciosa que va creciendo y dejando lentamente los juegos infantiles, se puede comprender esa mezcla de alegría y temor de una mamá ocupada en su hija. Sin dudas, sabrá sortear las dificultades y contará con su mami para ayudarla en todo. Muy bonita entrada. Un abrazo.

cruzita dijo...

Hola Fayna, que guapa es tu hija, seguro que es tan buena chica y tan cariñosa como tu.
Esos sentimientos que tu tienes, son desconocidos para mi, pues yo no tengo hijos y no se lo que es tener que dejar volar a tus retoños. Pero si se que aunque vaya creciendo, pase lo que pase, siempre estara cobijada bajo la sombra de un buen arbol lleno de sabiduria, que eres tu, su madre. Y siempre le darás la ayuda que necesite. Sabe que siempre puede contar contigo, porque tu eres, como mujer y como madre, la persona más atenta, cariñosa, comprensible y adorable que conozco. Y eso, es un tesoro.
Tu hija, sabrá valorar todas esas virtudes que tienes y aprendera a caminar con tu sabiduria.
Te mando muchos besitos y mi enhorabuena por ser tan buena madre.

espronceda dijo...

Felicidades Fayna por tener una hija que ya entrará en la preadolescencia. Con el mundo que corre entiendo tu preocupacion pero con la madre que tiene NO HAY PROBLEMA.

UN beso

Lembranza dijo...

Te me has adelantado, yo tengo otra carta para mi hija también, pero esta parece que por fin ha salido de la adolescencia, gracias a Diosss. La tuya me parece una preciosa carta de una madre hacia su hija, la cual va atravesar una etapa difícil, va a redescubrirse por eso es una etapa dificil. Lo bueno es saber que te tienen ahí, siempre. Un abrazo