Quiero algunos buenos amigos que sean tan familiares como la vida misma; amigos con los que no haya necesidad de ser cortés y que me cuenten todas sus dificultades; amigos capaces de citar a Aristóteles y de contar cuentos subidos de color; amigos que sean espiritualmente ricos y que puedan hablar de obscenidades y de filosofía con el mismo candor; amigos que tengan aficiones y opiniones definidas sobre las cosas, que tengan sus creencias y respeten las mías.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Polaris.


Debo salir al mar de nuevo
Hacia los solitarios mar y cielo
Y todo lo que pido es un navío
Y una estrella para su gobierno.

Sea Fever de John Masefield


La navegación astronómica es bellísima, interesante y fue fundamental en la época de nuestros abuelos. Desde la generalización del GPS ya nadie la practica, aunque sigue siendo una asignatura necesaria para el examen de Capitán de Yate... por si se produce el hipotético caso de que fallen los satélites GPSs, se produzca una guerra atómica mundial o una destrucción total de los sistemas de comunicaciones...jeje, en cuyo caso no estaríamos en condiciones de realizar una singladura de "recreo". Yo pienso que un receptor GPS también se puede estropear y en ese caso está justificado saber leer en el cielo, de ese modo, y conociendo las tablas de navegación astronómicas podremos situarnos en qué latitud nos encontramos respecto al Ecuador. Si estando en un punto de la tierra nos movemos en una misma latitud, la configuración del cielo permanece idéntica. Simplemente veremos ese mismo cielo un poco antes o un poco después. El problema para saber en que longitud estamos se resuelve fácilmente sabiendo cuanto tiempo ha de pasar para que obtengamos la misma configuración del cielo que teníamos cuando nos encontrábamos encima del meridiano de Greenwich.
En el firmamento vemos millares de estrellas pero sólo unas 50, las más brillantes, son tomadas como referencia para la navegación astronómica, siendo empleadas en el cálculo de situación en altamar y en verificaciones de rumbo. El Sol, la Luna, y los planetas Venus, Marte, Júpiter y Saturno son los puntos de la esfera celeste empleados en astronomía náutica como referencia para la navegación.
La navegación nocturna está envuelta en un halo encantador, nos ofrece muchas y nuevas experiencias. Si tienes suerte podrás regocijarte con la visita nocturna de los delfines, que si además se produce en una zona rica en fitoplancton, producirá uno de los más bellos espectáculos que te puede deparar la noche en la mar; Delfines iluminados por hilos de luz mientras nadan justo pegados al barco.
En la noche nuestra visión es pobre. Inconscientemente prestamos más atención a todos los demás sentidos. Más alertas y presentes a la realidad del momento, sin pensar en nada más, haciéndonos más conscientes de los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor, haciéndonos sentir más vivos…



3 comentarios:

Tomasson dijo...

Encantadora entrada Fayna. Es una de mis pasiones, mirar el cielo y contemplar las estrellas, es algo fascinante. Me alegra saber que te gusta también todo lo relacionado con las estrellas aunque la estrella que más ilumina este mundo del blog eres tú. Un beso Fayna

Kassiopea. dijo...

Con lo que me gusta el mar y qué poquito sé sobre estos temas.

Myriam dijo...

Querida FAYNA, ya estoy de regreso y siguiendo tu estrella polar, digo, tu blog hehehhe-

Te cuento que la primera vez que usé GPS (En ESpaña, el año pasado) me falló y menos mal que sé usar mapas y brújula...

Besos