Quiero algunos buenos amigos que sean tan familiares como la vida misma; amigos con los que no haya necesidad de ser cortés y que me cuenten todas sus dificultades; amigos capaces de citar a Aristóteles y de contar cuentos subidos de color; amigos que sean espiritualmente ricos y que puedan hablar de obscenidades y de filosofía con el mismo candor; amigos que tengan aficiones y opiniones definidas sobre las cosas, que tengan sus creencias y respeten las mías.

lunes, 14 de marzo de 2011

Bajo el Fuji - yama.


Es un hecho que volverán a transformar la adversidad en una nueva oportunidad.

El pasado de catástrofes que ha sufrido Japón evidencia la fortaleza de un pueblo que ha sabido reinventarse una y otra vez hasta conseguir deslumbrar al mundo. Terremotos devastadores y bombas nucleares no han sido suficientes para amedrentar la capacidad de superación del país que dio origen a los valerosos samurais.
Las nuevas tecnologías nos han hecho espectadores en directo de las letales consecuencias del tsunami acaecido hace unos días allí donde se encuentran los más bellos y benerados almendros en flor, hemos podido constatar una vez más la fragilidad del ser humano ante la inmensidad de las fuerzas de la naturaleza, y otra vez más, he quedado fascinada ante el comportamiento ejemplar de este pueblo. Adiestrados técnica y mentalmente desde su más tierna infancia para afrontar semejantes catástrofes con una eficacia sorprendente, resulta admirable la disciplina con la que reaccionan descartando la histeria, la agresividad, los asaltos descontrolados y las estampidas habituales que suelen darse en estos casos de enorme magnitud. Si esto mismo hubiera tenido lugar en otro sitio estoy segura de que la reacción descontrolada de las víctimas hubiera superado con creces la cantidad de heridos. Decían en las noticias que se acercaban a los establecimientos en busca de alimentos de forma controlada y aguardando con estoica paciencia el turno en la cola.
Yo desde aquí, quiero resaltar su valentía, su serenidad ante el peligro y el ejemplo que están dando a este mundo, porque de ellos, tenemos mucho que aprender.
En las faldas del Fuji-yama florece una cultura milenaria que tiene mi infinita admiracion.



8 comentarios:

Kassiopea. dijo...

Es una auténtica tragedia lo que están viviendo en Japón. Y la Tierra sigue temblando. Pero saldrán adelante, de eso estoy segura.

Besos

El dinosaurio dijo...

Todo mi apoyo y ánimo para ellos.

andré de ártabro dijo...

Tienen también mi admiracion; su cultura , su saber hacer, saber estar. Todo lo que dices es una bella y cierta reflexión.
Me gusta tu casa virtual.¡volveré!

Patty dijo...

Hola Fayna:

Esto no solo les servirá como lección de vida... les servirá para situaciones futuras.... a los japoneses les va muy bien en todo porque son gente disciplinada, gente que sabe en que momentos actuar, gente preparada y como bien dices tu, de esto sacarán un provecho infinito.... un abrazo ***

Myriam dijo...

Coincido contigo en que tenemos mucho que aprender de ellos ( y a la inversa, ellos de nosotros en otros ordenes).

Toda mi solidaridad en estos momentos tan dificiles para ellos, que con tanta estoicidad soportan.

Un abrazo

Pilar dijo...

Ojalá la fuerza de este pueblo les permita remontar sin demasiados costes.

Adolfo Payés dijo...

Bella reflexión en estos momentos difícil.. seguro que si lo superaran..



Un abrazo
Saludos fraternos..

mariajesusparadela dijo...

Y la mía. Pero se ha hecho a base de sufrir.